20/03/2015

El mundo

Salvan a 9.500 animales de un matadero ilegal

En Estados Unidos, los animales eran matados para restaurantes asiáticos. Salvaron a chanchos, cabras, gallinas y pollos.

Ampliar (1 fotos)

La Policía del Condado de Miami-Dade, en los Estados Unidos, allanó y desbarató un matadero ilegal ubicado al noroeste de Florida desde hace 45 años. Se realizaron dos arrestos y más de 9.500 animales fueron liberados.

 

El hallazgo del matadero y la posterior investigación encubierta durante cinco meses para juntar las pruebas necesarias para clausurarlo fue obra de la organización Animal Recovery Mission (ARM), a cargo de Richard "Kudo" Couto, quien se encargó de visitar varias veces el establecimiento en calidad de comprador, según contó al sitio The Dodo.

 

"Nos hicimos amigos y entramos en confianza hasta el punto en que empezaron a hacer las faenas frente a nosotros", explicó Couto. "Los hervían vivos. Los metían en agua caliente y les sacaban la piel mientras seguían vivos. Colgaban a las cabras cabeza para abajo, les clavaban un puñal y les arrancaban la cabeza", describió el rescatista.

 
 
 
 
Couto pasó una semana junto a un equipo de más de 100 personas para liberar a los más de 9.500 animales que estaban hacinados, lastimados y famélicos dentro de las 80 hectáreas de Coco Farms. "Les daban agua contaminada para tomar y los intestinos de los animales recién faenados para comer", expresó Couto en una charla con la filial de Miami de la NBC.
 
Por fortuna para los sobrevivientes, entre los que se encuentran cerdos, caballos, vacas, cabras, gallinas y pollos, ya están camino a ser reubicados en granjas y santuarios especializados.
 
La Policía de Miami-Dade detuvo el 13 de marzo pasado a Gregorio Santa Ana, de 69 años, y a José Armando Solís, de 35, los encargados de la granja y matadero Coco Farms, informó el sitio Local 10. Ambos están acusados de crueldad animal.
 
 
 
 
 
"Nos dimos cuenta de que publicitaban su negocio en los periódicos de la colectividad asiática. Hacían el 40 o 50 por ciento de sus negocios con restaurantes asiáticos de la zona. Les vendían carne ilegalmente. Lograron pasar desapercibidos porque tenían permiso para tener animales en este predio", explicó el líder de ARM.
 
 

Recomienda esta nota: