26/09/2015

Argentina

Un biólogo argentino defiende y protege a los "frágiles y buenos" murciélagos

"Los murciélagos son inofensivos y vitales para el equilibrio de la naturaleza en todo el mundo".

Ampliar (1 fotos)

Andrés Palmeirio, es un biólogo argentino que trabaja en la Reserva Natural Osununú, perteneciente a la Fundación Temaikén. Allí investiga y colabora en la conservación de la biodiversidad general, pero tiene una batalla particular: desterrar los mitos que pesan sobre los "frágiles y buenos" murciélagos. Nació hace 39 años en la Ciudad de Buenos Aires y estudió biología en la Universidad de Buenos Aires. Allí realizó un doctorado en ecología reproductiva en las aves.

Un día en una reserva de Temaikén en San Ignacio, Misiones, descubrió un sótano que alojaba una colonia de murciélagos, se puso a mirar primero, y luego a investigar. Como tenía las herramientas para capturar aves, las utilizó con estos seres y encontró más de 14 especies de murciélagos. El lugar fue reconocido como Área Importante para la Conservación de los Murciélagos a nivel latinoamericano.  

 

Estos animales resultan fascinantes para Andrés porque son mamíferos que vuelan y ecolocalizan, además presentan una variedad sorprendente. Son animales que se adaptan a miles de ambientes. Su vastísima mayoría, son inofensivos para el hombre. Los más chiquitos pesan 4 o 5 gramos. "Drácula ha influenciado en su mala prensa. Las brujas también, que hacen sus pócimas con alas de murciélago" dice Andrés.

 

El biólogo considera que la mayor amenaza para los murciélagos es el desconocimiento. Los que se alimentan de néctar, polinizan flores. "El agave es la planta con la que se produce el tequila, sólo es polinizada por ellos. O sea que sin murciélagos no habría tequila. Tanto peor para los mexicanos y quienes disfrutan de esa bebida". También remarcó que los que comen insectos, son importantísimos.

 

"Pensá que un murciélago puede llegar a comer 1000 insectos en una noche: una colonia de 100 mil murciélagos son, de hecho, una excelentes controladoraes de insectos y plagas". Los murciélagos también evitan enfermedades, atacando plagas. Hay otros que se alimentan de roedores que pueden transmitir enfermedades. Y los que comen frutas, dispersan semillas. Todos ellos promueven beneficios al ecosistema y al hombre.


Recomienda esta nota: