29/04/2016

Argentina

Alertan que la caca de perros y gatos en las veredas pueden afectar la salud

Los gérmenes provenientes de los excrementos que se desechan al aire libre se introducen en el ser humano por la respiración o al ingerir alimentos preparados en la calle.
Argentina ostenta el raro privilegio de ser el país de América latina con mayor porcentaje de mascotas en los hogares, y según datos extraoficiales manejados por distintas ONGs. existirían en el país entre 8 y 9 millones de perros y algo más 2 millones de gatos.

En la Ciudad de Buenos Aires, en tanto, existen entre 800 mil y un millón de perros y gatos, lo que significa que existe una mascota cada tres habitantes, según datos del Departamento de Sanidad y Protección Animal del distrito.

No obstante, en los barrios con mayor índice de vulnerabilidad como Villa Lugano y Villa Soldati la proporción alcanza cifras alarmantes de siete animales por habitante.

Según datos de la consultora privada Millward Brown, la Argentina es el país de América latina con mayor penetración de mascotas en hogares, con 9 millones de perros y 3 millones de gatos, y supera en porcentajes a Chile (en un 71%), México (54%), Brasil (44%) y Colombia (35%).

El excremento de perros al aire libre se agrega el producido por gatos, aves, palomas y roedores, lo que produce un problema sanitario muy serio, que se suma a los altos índices de contaminación de las grandes ciudades como Buenos Aires.

Un estudio elaborado recientemente por la la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advirtió que la caca de perro que se deja en plazas y veredas se seca y se transforma en polvo, lo que contribuye a la polución del aire, del acuífero subterráneo, de depósitos de agua, de lugares de esparcimiento y, además, de diversos alimentos elaborados en la vía pública.

Un perro de 15 kilos, indica el trabajo, evacua por día alrededor de 600 gramos de excremento, lo que significa un total de 18 kilos al mes, que se depositan en la calle o en las plazas donde los lleva su dueño o el paseador.

En el caso de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, "no hay parques y plazas libres de parasitosis, geo helmintiasis, que afectan especialmente a los niños por ser los más expuestos", advirtió el médico sanitarista Hernán Reyes Calcagno.

El especialista dijo que los gérmenes provenientes de los excrementos que se desechan al aire libre "se introducen en el organismo del ser humano por medio de la respiración o al ingerir alimentos preparados en la calle. Esto ocasiona infecciones por parásitos (lombrices, amebas o bacterias), y enfermedades del aparato digestivo, la visión, el corazón, el hígado y la piel".

Cada día, según el gobierno porteño, los perros dejan 35 mil kilos de materia fecal en la calle y aunque por ley es obligación de sus dueños limpiarla, la mayoría no lo hace y los controles en plazas veredas y paseos públicos son prácticamente nulos.

En ciudades como Nueva York las autoridades le aplican una multa de cien dólares a los dueños que no limpian los desechos de sus perros, en tanto que en Buenos Aires es prácticamente imposible cobrar las sanciones económicas previstas por esta falta.

El hartazgo que provoca la situación llevó a algunos vecinos a adoptar iniciativas particulares como el caso del barrio porteño de San Telmo, donde la gente organizó un festival al que llamaron "No Caca" y cuando veían a alguien limpiando el excremento de su perro, le daban un regalo.

Otros apelan a medidas menos comunitarias como la colocación de carteles en el frente de sus viviendas en los que hacen referencia a que sus veredas "no son un baño para perros". (Télam)

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